¿Es así como se ve al consultor/a en las organizaciones? 

"Si no eres parte de la solución,

hay un montón de dinero prolongando el problema"

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La verdad que me cuesta entender el sentido de la frase... Por lo que si no tiene nada que ver me disculpáis

Me suena una forma nueva de decir si no eres parte de la solución lo eres del problema y tu trabajo nos cuesta dinero.

Por un lado... ¿Y las mal-intenciones del consultor? Alguien que cuanto más trabaje para conseguir el objetivo más dinero consigue siempre va a estar con la incertidumbre de si estará alargando el problema en beneficio propio...

Yo desde luego no he percibido este prejuicio pero entiendo que no seria algo que se desviara mucho de lo posible a pensar ya que vivimos en una sociedad donde la acumulación de riqueza (en muchos casos sinónimo de dinero) es el fin último.

Por otro lado... Si te das cuenta de que no eres parte de la solución (no sabes llegar a dicha solución, tu intervención está empeorando las cosas...) ¿Te vas?

¿Solución? ¿Ética? ¿Buenas prácticas? ¿Damage Control? 

En especial la COP de Ética tendría mucho que decir...

Yo creo que esa imagen existe. De hecho, a veces el consultor/a se siente inseguro e intenta demostrar su valor y su importancia haciendo un ejercicio exagerado. La imagen de los consultores/as como vendedores de humo o telepredicadores esta presente en una parte de los directivos de las organizaciones.

De hecho, este tipo de argumentos son los que afloran cuando se proponen cambios que generan resistencias.

Las acciones de mejora de imagen tienen mucho que ver con lo que dice Chema.

En algunas latitudes llaman "hacer consultoría" a hacer trabajillos en tus horas extra y en otra organización, con lo que te sacas un sobresueldo...

En ocasiones, la mirada hacia un/a consultor/a tiene que ver con algunas imágenes:

- una persona profesional que ha dejado de trabajar en su campo profesional de gestión porque se ha cansado de tener jefes/as (y se pone por su cuenta).

- una persona profesional que ha dejado el ejercicio de su profesión original porque no ha logrado un avance satisfactorio, ya que se ve más cómodo hablando del "debe ser" que haciendo el "ser".

- una persona de una profesión que en vez de ejercer directamente, asesora a otros de su profesión.

La verdad es que resulta difícil explicarle a las hijas en qué trabaja su padre, o a alguna amistad cuando pregunta con detalle. Quizá sólo sea decir que ayuda a que otras personas trabajen bien. O quizá sea necesario decir más cosas. A mí me gusta recordar que hace muchos años alguien dijo que lo que había que hacer era "suscitar personas". Cierto que se dijo en un contexto fuera de la consultoría, pero creo que sirve. Aquel viejo educador popular, surgido de las peleas de los años 60 y 70, tenía gran dosis de razón, o de sensatez. Y creo que sirve.

A mi me costó asumir el término "consultor", e incluso no siempre lo utilizo. Yo aprendí a ser "facilitador en formación" (F/F), y luego me dijeron que podía ser ya "facilitador/consultor" (F/C). Por eso mi afecto me lleva a vincularme emocionalmente más con el término facilitador...

Pues yo me siento, a ratos, de las cuatro maneras que dice Eduardo. En mi caso estoy más cansado de "ser" jefe que de tenerlos, en ocasiones me ocurre que me pregunto si lo que estoy exponiendo y proponiendo, sería yo capaz de llevarlo a cabo en mi organización y no pocas veces tengo que consolarme con los de la 'cuchara de palo', desde luego que es más cómodo decir lo que hay que hacer que hacerlo, aunque a veces es útil que otro diga lo que todos saben y nadie se atrevió a preguntar y, si, también me siento un amateur que hace esto en sus ratos libres aunque a veces el precio (en horas, esfuerzo y preocupación) de esos euros extras que me saco no sea precisamente competitivo.

Cuelgo un documento de la Cátedra MANGO que incluye un estidui de como ven las empresas a los y las consultoras de RSC. 

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Yo creo que la imagen que se tiene sobre la consultoría es la de consultoría experta, es decir, un señores o señoras que saben del "negocio" de la organización y que "tienen una solución" a lo que le ocurre y que te la van a dar en cuanto la averigüen.

La consultoría de DO no se conoce o se conoce mucho menos. Es mucho más intangible y más difícil de comprender. Aunque expliques en los inicios de un proceso de intervención qué tipo de consultoría es, puede que se acepte pero sin entender bien de qué se trata. Puede parecer qué tienes una solución, pero que te la reservas y la sospecha, claro, es que lo haces para "llenar las arcas". Como decía Tina remedando a Sancho Panza: "vengan dias y caigan ollas"

Estoy de acuerdo con lo que dice Eduardo, es difícil de explicar, sobre todo a tus hijas, podeis preguntarle a Paloma, que tuvo que hacer el máster para decir: ¡por fin medio-entiendo en qué trabaja mi madre!

Y lo de "suscitar personas", muy bonito, me ha gustado mucho. 

Y gracias por lo de Mango, Emilio, buscaré el momento para leerlo. Y en cuanto a lo que comentas, "en casa del herrero, cuchillo de palo", lo que importa es saber qué significa "ser un buen herrero", aunque en tu casa haya cuchillo de palo. Normalmente en nuestras organizaciones, cuando hay problemas, formamos parte del problema y estamos enredados en el problema y por eso existe una profesión que se llama consultoría de DO.

¿Socialmente se conoce y comprende esta profesión? Creo que en un grado muy pequeño. Falta recorrer mucho camino

Estoy de acuerdo contigo Nines, pero me gustaría agregar un matiz que siempre me ha preocupado, he caído en él y no sé si seguiré haciéndolo aunque intento no hacerlo.

Es cierto lo comentas sobre la consultaría experta, las organizaciones quieren soluciones, pero también es cierto que cuando les explicas el DO, que las soluciones las tienen ellos, etc, lo entienden muy bien. Me pregunto ¿no seremos nosotros los que caemos en dar las soluciones que no queríamos dar, o los que aun tenemos modelos en nuestras cabezas que siguen operando a nuestro pesar?

Estoy de acuerdo, Miguel Ángel. A nosotros mismos se nos va la olla mucha veces a la consultoría experta, sobre todo cuando actuamos en organizaciones cuyo "negocio" es el que conocemos. Pero me parece un síntoma más de que es difícil ver en qué consiste nuestro oficio, qué es lo que la consultoría de DO aporta.

Por volver al tema de la imagen social, creo que la de la consultoría a secas es de expertos en soluciones expertas, pero la imagen de la consultoría de DO, exagerando, es de "tíos raros que no se sabe muy bien lo que saben ni lo que hacen"

A Itamar le he oido varias veces que el consultor (de DO) necesita un anclaje y, a veces, ese anclaje puede ser el de experto, pero no se puede convertir el anclaje en la tarea que nos toca hacer como consultores, aunque como muy bien dices, Miguel Ángel, a veces caemos y transpasamos la barrera, pero no sé si es solo por modelo mental o también por inseguridad, por soberbia, por presión del cliente, por obsesión en la eficiencia y dar resultados pronto, etc. etc.

Yo estoy con Nines. Uno de los problemas del consultor/a de DO es que entre en el juego de tener que sobredemostrar la importancia de su labor. Ante el posible cuestionamiento de nuestra tarea como consultores caemos en la trampa de querer demostrar conocimiento, utilidad, eficacia, etc. Llegado a ese punto, se tiende a asumir más papel del que debe tener un consultor/a de DO, a excedernos en nuestras atribuciones; nos convertimos en aprendices de brujo.

Creo que no hay mayor expresión de seguridad en un consultor/a que el hacer sin hacer. Propiciar cambios sin pretender convertirse en el protagonista y artífice de los cambios. En muchas de nuestras intervenciones "menos es más", pero hace falta mucha seguridad para asumir este tipo de roles.

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